La historia antigua no se entiende sin Roma, pero eso no significa que en su momento de mayor esplendor la 'ciudad eterna' fuese el ombligo del mundo. No al menos si hablamos de comunicaciones. Tras analizar casi 300.000 kilómetros de calzadas, un equipo de investigadores de la Universidad de Aar...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →