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Yadier Molina se prepara para su última temporada en Grandes Ligas

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EL NUEVO DIARIO, JUPITER, Florida – Poco después de que el timonel de los Cardenales, el dominicano Oliver Mármol, inició su reunión en privado con el equipo el lunes, una fuerte ovación se podía escuchar afuera del clubhouse del Roger Dean Stadium.

Como era de esperarse, los aplausos eran para el receptor Yadier Molina, cuyo debut en los entrenamientos primaverales se retrasó debido a problemas personales que debió atender en Puerto Rico. Aun si el veterano se hubiese reportado a tiempo al campamento primaveral, habría recibido la misma dosis de vítores y aplausos, tomando en cuenta su gran influencia y la figura que representa dentro de la organización y el hecho de que está iniciando su 19na y última pretemporada con los Cardenales.

Tras una semana de noticias desafortunadas que incluyó lesiones en el hombro de los lanzadores Jack Flaherty (malestar en el hombro derecho) y del dominicano Alex Reyes (labrum deshilachado en el hombro derecho), más la ausencia de Molina, todo volvió a sentirse bien dentro del club con el popular Nro. 4 de regreso en sus filas. Molina, reconocido por su incansable ética de trabajo, volvió a sentirse en sus aguas tras regresar con sus compañeros y reanudar la acción detrás del plato.

“Los últimos dos meses han sido difíciles, pero todo está bien ahora. Estoy feliz de estar de regreso”, expresó Molina antes de saltar al terreno para una ronda de práctica de bateo y ejercicios con sus compañeros. “Fue duro ver a los muchachos trabajando. Que llegara febrero y yo sin poder estar con ellos desde el primer día, eso fue difícil. Pero ya estoy aquí y estoy contento por eso”.

De su parte, Mármol se veía igual de contento de tener a uno de los verdaderos pilares de la organización de regreso con el club. Mármol, el piloto más joven en las Mayores con 35 años de edad, conoció por primera vez a Yadier hace más de una década cuando Mármol todavía era un jugador y el careta puertorriqueño hablaba ante un grupo de prospectos de la organización. Molina personifica todo acerca del “Cardinal Way” o “La manera de los Cardenales” – el método de la organización de formar a sus propios jugadores y retenerlos– con su ética de trabajo, el respeto por el juego y su profesionalismo, destacó Mármol.

“Es grandioso ver su cara, verlo de nuevo con el uniforme puesto”, dijo Mármol acerca de ver a Molina llegar al campamento. “Es una pieza extremadamente clave para lo que hacemos aquí con nuestra cultura general. Por lo tanto, verlo entrar por esas puertas significa mucho”.

Molina, de 39 años, está por iniciar su 19na campaña con los Cardenales tras renovar su contrato en otoño pasado y anunciar sus planes para retirarse como jugador después de la venidera temporada. Un Cardenal toda su vida, Molina se convirtió en el primer receptor en la historia de Grandes Ligas en acumular 2,000 juegos detrás del plato con un solo equipo – un hito que alcanzó con su viejo compañero de batería, Adam Wainwright, en el montículo.

Por si eso fuera poco, Molina ha ganado dos títulos de Serie Mundial, ha sido pieza clave de cuatro banderines de la Liga Nacional ganados por San Luis, ha sido convocado a nueve Juegos de Estrellas y ha ganado el Guante de Platino en cuatro ocasiones. Sus 18 campañas consecutivas en San Luis lo convierten en el jugador activo con más años en un solo club en las Mayores.

Aunque trata de enfocarse en su trabajo y de no pensar en ello, Molina confesó que pasó por su cabeza el lunes que esto representa el comienzo del final de una carrera que podría terminar llevándolo al Salón de la Fama.

“¿Qué puedo decir? Sé que este será mi último [Spring Training] y voy a tratar de disfrutarlo”, aseguró. “Seguiré trabajando duro y tratando de ayudar al equipo a ganar”.

Molina estará más satisfecho una vez que esté listo para jugar detrás del plato regularmente. Un trabajador legendario entre sus compañeros conocido por reportarse temprano al complejo primaveral del club en Jupiter, Molina afirmó que dedicará todo el tiempo posible en los próximos días para compensar la semana de entrenamientos que perdió.

Habiendo estado detrás del plato en 2,107 partidos en su carrera (2,041 como titular), Molina no cree que le tome mucho tiempo recuperar el ritmo en la receptoría. Sin embargo, obtener la cantidad suficiente de turnos al bate podría ser un desafío, con el Día Inaugural en Busch Stadium del 7 de abril aproximándose.

“He estado entrenando, así que estoy cerca. Sólo tengo que aclimatarme, porque estoy cerca”, dijo Molina. “Eso va a ser difícil — tener (suficientes) turnos al bate. Probablemente necesite de cuatro o cinco días para comenzar a ver acción en los partidos y estar de regreso en el terreno. Recuperaré el ritmo rápido y veremos qué sucede”.

 

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