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Los exigentes pasos de Leo tras la senda de su padre Björn Borg

Una de las más grandes leyendas del tenis observaba desde las gradas de la cancha 1 jugar a un joven de 17 años y número 20 del mundo en la categoría junior. Se trataba del segundo hijo de Björn Borg, quien seguía los movimientos en cancha de Leo.

Bjorn está considerado entre los primeros 10 jugadores de la historia del tenis, algunos lo colocan en gran parte entre los primeros 6; su hijo, Leo Borg hace su camino. A su edad, ya su padre era una estrella del tenis mundial, que alcanzaba los octavos de final en 1973, con 17 años de edad. Y con dos menos ya jugaba en el torneo de Copa Davis.

Leo maneja la fama de su padre, conocedor de que donde quiera que asista, si está su padre, probablemente no sea él la atracción.

Ambos hablan de la presión que conlleva para el chico ser el hijo de una estrella como Björn, el tenista de mayor renombre que ha visitado el complejo de canchas del Parque del Este y junto a Rafael Nadal los dos más altos que han tocado suelo dominicano.

“No pienso mucho en eso”, dice sobre la presión de saber quién es su padre. “Intento de dar lo mejor todo el tiempo”.

El joven jugador espera, como su padre, hacer del tenis una carrera. “El tenis está en mi corazón”, dice “Voy a hacer todo lo mejor y mi sueño es ser, por supuesto, ser un tenista profesional y daré lo mejor por eso”.

Su padre ve en su hijo a un atleta que tiene talento y corazón, aunque la presión de alguna manera pulula alrededor del chico. “Por supuesto él tiene presión, por supuesto, pero creo que hasta ahora, pienso que la maneja muy bien. Él va por su camino”, dijo el padre, quien vio a su hijo vencer a Derrick Chen (Gran Bretaña) en tres sets para avanzar a la siguiente ronda en la Copa Merengue. “Él sabe que fui famoso, pero él está haciendo sus cosas, está jugando, trabajando, tiene su equipo –aunque- por su puesto tiene un poco de presión”.

Como su padre, se siente comprometido con su hijo. Ya lo hizo con el primero, el cual tiene 35 años y está involucrado en el tenis en Suecia, país de origen de la familia Borg. “Me gusta ver (a Leo), observar, cómo lo está haciendo, qué puede mejorar”, señala.

Bjorn sugiere que en realidad no le gusta hablar de su hijo Leo, pero advierte en él “quiere ser un buen jugador de tenis, tiene motivación y un gran corazón. Pero pregúntenle a él”, sostiene.

Y agrega: “Él quiere convertirse en un gran jugador. Él tiene 17 y tendrá 18 en mayo, tiene un gran futuro frente a él. Él tiene buena cabeza y gran corazón. Está jugando un buen tenis”.

Sorpresa del mundo

El dueño del tenis, como lo fue Björn, acumuló más torneos como ningún otro en un período de 1974 a 1981. Eso incluye el título del Abierto de Francia con 18 años recién cumplidos.

Borg nació el 6 de junio de 1954 y el torneo se jugó entre junio 3 a junio 16 de 1974. Y fue el primero de sus seis cetros de Roland Garros, los últimos de ellos consecutivos. El de Wimbledon lo ganó cinco veces al hilo (1976-1980) y el de Estados Unidos cuatro veces, los últimos dos corridos (1980-81). El de Australia, para la época, era un torneo que muchos grandes rechazaban.

Pero de repente, adiós: Björn dejó las canchas. Aunque hubo un retorno posterior, ya no era lo mismo. “Era joven. Pienso que pude tener al menos cinco años más en el tope del tenis, quizás ganar más grand slams o más torneos, pero no era la cosa más importante para mí”, señala Borg.

“Perdí mi motivación, porque era un trabajador duro del tenis, pasaba mucho tiempo en la cancha. Tenía un gran corazón, pero si tú pierdes tu motivación, aun sea un poco, es muy difícil ser el mejor en el mundo, y yo quería ser el mejor en el mundo”.

Esa meta de ser el mejor del mundo, refiere, se la puso en su mente cuando tenía 17 años. Eso vino “cuando gané mi primer grand slam, cuando tenía 17 años, me lo dije, era lo que deseaba, iba a ser difícil, pero tenía mis metas”, señala.

Ranking: Borg, Nadal, Federer, Djokovic

Algunas páginas colocan a Borg entre los puestos uno y seis en el ranking de los mejores de la historia.

El sueco prefiere declinar sobre en qué puesto merece estar. Aunque está claro que es “top 10”.

“Para mí, yo no sé, porque hoy el tenis es diferente”, señala Borg sobre colocarse en un puesto en el escalafón mundial del tenis. Se va a la actualidad para hablar de ranking. “Tienes a Federer, Nadal y Djokovic, esos jugadores han hecho mucho por el tenis, estoy muy feliz” por eso, señala.

Entiende que establecer “un ranking es muy difícil”, pues se debe de mirar hoy lo que los jugadores hacen. Aún así se arriesga, sin incluirse: “Diría Federer, Nadal y Djokovic, lo que ellos han hecho, es increíble”.

Él también es grandioso. Ganó cuatro abiertos de Francia consecutivos (1978-81) y tiene marca de 6-0 en las finales de ese campeonato. Está cuarto en sentido general, detrás de Pete Sampras (7-0 en las finales de Wimbledon), Novak Djokovic (9-0 en el Abierto de Australia) y Nadal (13-0 en finales del Abierto de Francia).

“Es bueno”, dice sobre las hazañas de la generación actual “porque el tenis es un gran deporte en el mundo y lo que ellos han hecho para promoverlo”.

También “lo que yo hice en mi tiempo, fue importante también, por supuesto, John McEnroe, Jimmy Connors y Guillermo Vilas”, dice. “Es importante tener un buen standard con el tenis, es un deporte popular en el mundo”.

Pero si fuera a elegir un ranking colocara a “Federer y Nadal juntos”, compartiendo el puesto, aunque “hay que ver cómo terminaría Djokovic”.

Tenis distinto

El tenis de ahora es muy diferente al de los años 70s y parte de los 80s, ése que jugó Borg. Las canchas ahora son más rápidas en todas sus modalidades.

Borg advierte que una gran diferencia es “porque ellos –los de la generación actual- golpean la bola más fuerte”, así como el componente de “la raqueta”.

¿Extraña la cancha?

“No, no la extraño”, dijo Borg. “Estoy feliz de tener un hijo que juega, viajamos algunas veces con él. Mi esposa Patricia y yo estamos feliz con eso”.

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