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Final de campaña regular se dividió entre sabor agrio y dulce para varios criollos

El curso de 2020 llegó a su final. Para algunos jugadores dominicanos en esta recortada temporada de Grandes Ligas, el tiempo no les alcanzó, en términos de proyección, para mejorar sus calificaciones. Otro grupo presentó un notable crecimiento de un año al otro.

Un tercer grupo, si se quiere, son los veteranos que rondan los 40 años, en el que Robinson Canó y Nelson Cruz, son los más sobresalientes.

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Entre los veteranos, Albert Pujols (Angelinos/.224) y Edwin Encarnación (Mellizos/.161) son de los que presentan un bajo perfil ofensivo, diferente a Robinson Canó (.323/10/30), de los Mets y Nelson Cruz (.308/16/31), de los Mellizos.

Pujols, a sus 40 años, necesita un poco de la fórmula de David Ortiz, quien con 40 años bateó .315, empujó 127 y disparó 38 jonrones y culminó sexto en las votaciones para Jugador Más Valioso.

Claro, no todo fue negativo para este futuro inmortal, que empató y superó la marca de jonrones de Willie Mays (660) para colocarse quedar solo (662) en el quinto puesto de todos los tiempos en ese renglón. Aun así, cerró su cuarta temporada por debajo de los .250 y es su quinta en las últimas seis campañas.

Encarnación quedó por debajo de los 200 puntos, lo que le ocurre por primera vez en toda su carrea, aunque en las últimas tres temporadas ha quedado por debajo de los .250.

Esto es para mencionar los veteranos, que terminaron fuera del carril.

Fuera de esos veteranos, varios jugadores dominicanos con puestos de regular, terminaron rezagados en la campaña que terminó su ronda regular el domingo, una campaña en la que algunos equipos también tomaron tiempo para probar jugadores.

Veamos unos cuantos peloteros registrados en una lista indeseada.

Gary Sánchez (Yanquis/.147), Ramón Laureano (Atléticos/.213), el novato Leody Taveras (Vigilantes/.227), Víctor Robles (Nacionales/.220), Sergio Alcántara (Tigres/.143, subido el pasado 6 de septiembre), Adalberto Mondesí (Reales/.256), Miguel Sanó (Mellizos/.204) y Gregory Polanco (Piratas/.152). Además, Domingo Santana fue enviado al sitio de entrenamiento alternativo de los Indios, el pasado 4 de septiembre, Nomar Mazara (Medias Blancas/1 jonrón/15) en 42 partidos no cerró como el pelotero que su equipo esperaba.

Mondesí mejoró en más de 30 puntos, desde mitad de mes, cuando rondaba los .213. Como punto luminoso terminó como líder de bases robadas de la Liga Americana.

Uno de las notas más llamativas es Sánchez. Desmejora de manera notable en su promedio de bateo (.151), muy por debajo de sus .299 en su campaña de novato en la que participó en 33 partidos y finalizó segundo en las votaciones para Novato del año. Suma 64 ponches en 156 turnos oficiales, con una proyección de más de 130, si fuera temporada completa. En dos de las últimas tres temporadas no alcanza los .200 puntos. Como resultado, los Yanquis lo dejaron en la banca en el primer partido de su serie de comodín contra Cleveland, aunque jugó el pasado miércoles.

Existe una teoría sobre su descenso, la cual explica Sandy Alomar, un exreceptor de 20 temporadas y que dirigió a los Indios ante los Yanquis, debido a la ausencia del titular, por enfermedad, Terry Francona. Sánchez «cambió su estilo de atrapar y eso es un proceso. Tiene una rodilla hacia abajo ahora y eso va a tomar tiempo para ver resultados», explica Alomar. Y reconoce que ese cambio lo puede llevar a bajar su ofensiva. «Absolutamente», dijo Alomar al New York Post. “Si aún no te sientes cómodo con la situación y estás tratando de mejorar, también puede afectar tu ofensiva. Posiblemente le esté afectando. No lo sé”.

En el caso de Robles se ha movido entre noveno y primer bate ocasional. Su magia defensiva, al igual que la de Laureano lo mantienen en el central.

Laureano bateó .288 en 48 juegos en 2018, lo mismo en 2019 en 123 encuentros y ahora unos 70 puntos menos en 53 compromisos.

Otros que se dieron a la baja este año son el novato de primera temporada, José Marmolejos (Seattle/.212/6/18). Jugó 34 partidos y sin dudas le sirvió de prueba al conjunto.

Sanó se ponchó 90 veces en 53 partidos, una proyección de más de 250 ponches en caso de que sea una temporada completa.

Mejoría significativa

Esta temporada puede marcar el despegue para varios peloteros dominicanos.

Entre los que mejoraron de forma notable esta campaña se encuentran Marcell Ozuna (Bravos), quien tuvo un subión con respecto a la anterior estación. Esta vez Bateó .338, lideró en jonrones (18) y empujadas (56), luego de sus .241 de 2019. Este año proyectaba 48 cuadrangulares.

Jeimer Candelario (Tigres), .297, después de sus .224 y .203 en sus últimos dos años. Disparó siete jonrones en 52 partidos contra 8 en 94, la campaña y remolcó 29 contra 32 en el mismo período. Se mantuvo sobre .300 en buena parte de la temporada.

Teoscar Hernández (Azueljos/.289), su mejor promedio y proporción de remolcadas con sus 34 en 50 partidos, con respecto a 65 en 125 duelos la pasada contienda.

Manuel Margot, con sus .269 en 47 partidos, bien por encima de sus .245 y .234 de sus últimas dos campañas, su proporción de hits fue superior al año anterior (39-93) en el que jugó 151 encuentros; aunque la de empujadas (11-37) con respecto al año anterior fue por debajo.

Mondesí ha mejorado en las últimas semanas, pero dista de sus .276 y .263 de 2018 y 2019, año éste que lideró en triples (10) y esta campaña solo lleva uno, pero al menos lideró las Mayores en bases robadas (24).

Y esto es solo para los jugadores de posición. Los lanzadores, sin duda, merecen un capítulo aparte.

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