Estás de viaje, no tienes buena cobertura y tienes una red WiFi pública a mano (como la de un aeropuerto o la de una cafetería). Puedes conectarte sin más, pero lo ideal es no hacerlo así, puesto que no sabes la seguridad de esta red o si hay alguien intentando interceptar tus datos mientras usas...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →