El balón deja de rodar, el silbato suena por última vez y la euforia de las tribunas se apaga. Los hinchas y los no tan hinchas retoman su rutina, luego de 39 días de esa suspensión de la cotidianidad que diluyó las tensiones sociales y tribulaciones humanas. El fútbol nunca fue solo fútbol, y es...

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