El paquete de reformas para liberalizar y descentralizar la economía cubana y el surgimiento de la figura de un nieto del expresidente Raúl Castro como interlocutor para EE. UU. ha abierto una grieta para las autoridades de la isla por un extremo imprevisto: su izquierda.El descontento se ha coci...

Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →