Antes de cada película de la Metro-Goldwyn-Mayer un león lleva rugiendo desde hace un siglo. Solo una vez calló, y este silencio lo persiguió un director que quería ser respetuoso con el Niño Jesús. Fue en 'Ben-Hur', en 1959: el león, en vez de rugir como era su costumbre, aparecía quieto, mirand...
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