Las gafas inteligentes comienzan a multiplicarse y la privacidad se ha convertido en su mayor punto de fricción. Basta ver lo que ocurre con las Ray-Ban Meta, que si bien dominan el mercado, ya son señaladas porque sus usuarios graban sin el consentimiento de terceros. Samsung sabe que esto puede...

Continúa leyendo en la fuente original:
Hipertextual — Leer artículo completo →