Comprar barato, reformar y vivir por cuatro duros. Parece una buena fórmula, ¿no? Pues depende. Irene Vila compró una casa por 9.000 euros en el pueblo de su abuela, donde ella pasaba sus veranos de infancia, lejos del ajetreo de Valencia. La casa estaba cerrada, medio abandonada y con el tejado ...
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