Cada mañana, a la misma hora, como un ritual de castigo colectivo, se repite la escena.Amanecemos y el país, otra vez, se rinde a la ley del más fuerte.La cortesía se volvió antigüedad.El respeto ha pasado a ser un gesto del ayer que algunos aún practican con vergüenza, como si pedir permiso fuer...
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