Cuando pensamos en el lobo, irremediablemente lo asociamos a un depredador de ciervos, ovejas, conejos y similares, , pero su dieta es más variada de lo que parece. De hecho, algunas manadas en verano comen mucha fruta. Y resulta que ese hábito frugívoro tiene consecuencias para el medio ambiente...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →