La madrileña Puerta del Sol se llenó de pena, rabia e indignación durante la madrugada de este miércoles, tras conocerse horas antes la muerte de Maricarmen, la anciana de 87 años que fue desahuciada y se convirtió en el motor de las movilizaciones por la crisis de la vivienda y de la acampada, q...

Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →