Decía Don Bosco que la juventud es como el agua de los ríos: puede ser desviada, pero jamás detenida. La frase encierra una verdad que República Dominicana debería tomar mucho más en serio. Una juventud bien orientada puede convertirse en la mayor fuerza de transformación de un país; pero una juv...
Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →
Diario Libre — Leer artículo completo →