Septiembre y octubre están siendo movidos en lo que respecta a las inteligencias artificiales metiendo las narices donde no deberían. Este verano, uno de los modelos de OpenAI se coló en instituciones oficiales, llegando al punto de entrar sin permiso a sistemas del gobierno australiano y desenca...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →