En 1921 un psiquiatra suizo publicó un libro con un título que sonaba a contradicción: uno de sus internos, un enfermo mental, era un artista. Y a partir de ese oxímoron se fundó una disciplina entera. El aludido, Adolf Wölfli, nunca lo supo: llevaba más de dos décadas encerrado en el manicomio d...

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