Smit Machchhar estaba en el suelo. Herido, seguía recibiendo golpes y sentía que el avión descendía. Diecisiete años de vuelo le permitían reconocer lo que ocurría sin necesidad de mirar los instrumentos. El Boeing caía. Detrás de la puerta de la cabina viajaban 174 pasajeros. Para salvarlos, pri...

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