A las localidades de Manzanos (Álava) y La Puebla de Arganzón (Burgos) las separan menos de seis kilómetros a recorrer en menos de 10 minutos por una apacible carretera. Pero cuando el objetivo es conectarlas con un tren que circula a más de 200 km/h, esa pequeña brecha se puede convertir en un a...
Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →
Xataka — Leer artículo completo →