No falla. Aviso de radar, luces de freno y lo que era una carretera con tráfico denso pero fluido se convierte en una procesión de vehículos que viajan 20 km/h por debajo de la velocidad máxima permitida. Y de golpe, adiós al coche que te precede. Pisotón con el pie derecho y conductor que sale ...
Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →
Xataka — Leer artículo completo →