Mientras México, España y muchos otros países del mundo se plantean reducir sus jornadas laborales sin que ello repercuta en una merma del poder adquisitivo de los empleados ni en sus derechos laborales, sino en un incremento en su productividad, Alemania apuesta por tomar el camino opuesto. Niko...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →