Vivimos rodeados de sistemas que deciden constantemente qué es válido y qué no. Lo hacen cuando iniciamos sesión en una cuenta, cuando un banco autoriza una transferencia o cuando una red comprueba que una operación cumple sus reglas y puede ejecutarse. Normalmente ni siquiera pensamos en ello, p...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →