El 23 de marzo de 1911, un barco de vapor con 122 personas a bordo desapareció  frente a las costas de Queensland (Australia) sin dejar rastro: no sobrevivió nadie ni tampoco se pudo recuperar ningún cuerpo. Solo hubo una excepción: la del cuerpo de un caballo de carreras que viajaba en bodega. E...

Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →