La incombustible pasión del público neoyorquino marcó el regreso de las hermanas Serena y Venus Williams al cuadro de dobles del Abierto de Estados Unidos, donde las leyendas locales, de 44 y 46 años, transformaron la pista central en una auténtica caldera para medirse en un marcado choque genera...

Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →