La crisis de la industria alemana ha reabierto un debate que parecía enterrado desde aquella famosa huelga de los años ochenta: grandes empresarios y economistas plantean lo que hasta hace poco parecía un imposible, recuperar la semana de 40 horas sin aumentar el sueldo para abaratar el coste efe...
Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →
Xataka — Leer artículo completo →