Un mes después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, este territorio español norafricano vive dividido entre el drama de quienes quedaron varados en sus calles tras arriesgarlo todo por un futuro mejor y sus habitantes, que alternan la solidaridad y la irritación por sentirse "abandonados".O...

Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →