Ojos rojos, pelo tieso, olor a cloro y todos los días pasando el limpiafondos: los síntomas clásicos de una piscina de agua dulce son claros y reconocibles. Y estas piscinas, mayoría. Al menos hasta ahora. A día de hoy, nueve de cada diez piscinas nuevas ya instalan un clorador salino, según dato...

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