La Avenida del Albir huele a salitre y a arenque marinado. Hay brunost en el supermercado, ese curioso queso marrón de noruegos. También hay bolsas de salmiakki, el regaliz salado finlandés. Un hombre rubio camina con un bunad acompañado de otros dos en camiseta. Los tres sudan a mares. Hasta una...

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