Terminar un libro no resuelve necesariamente la pregunta más difícil: ¿y ahora qué hago con él? Algo que, en República Dominicana, la respuesta puede llevar por caminos muy distintos. Hay quienes tocan las puertas de una editorial y esperan a que su manuscrito encuentre un espacio en su calendari...

Continúa leyendo en la fuente original:
Diario Libre — Leer artículo completo →