Invierno o verano, lloviese, tronase o se cayesen los pájaros del calor. No importaba. En la corte de Fernando VI (1713-1759) había algo que casi nunca faltaban: cacerías. A lo largo de su reinado, el hermanastro de Carlos III destacó por su afición a pegar tiros a cuanto se movía entre los árbol...
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