Comer hasta “fartar” pero nada para llevar. Esto lo aprendí en Callezuela, un pueblo de apenas 89 habitantes con un bar que era la Meca para los amantes de los platos de cuchara: “Hoy tenemos lo de todos los días". Y eso eran seis platos fijos, tres postres, café y chupitos, además de un excelent...
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