Yo lo hago. Y puede que tú también. Llega con fijarse en la zona de facturación de cualquier aeropuerto para comprobar que somos muchos, muchísimos, quienes atamos cintas, pañuelos o cordones a nuestras maletas para diferenciarlas. Una pañoleta de colores llamativos. Una pulsera vieja. Un lazo co...
Continúa leyendo en la fuente original:
Xataka — Leer artículo completo →
Xataka — Leer artículo completo →